8.

Son esas tres orugas del estómago, a punto de evolucionar a mariposa cuando lo mira, sus miles de lunares, los pantalones cortados a tijera y la campera que camina sóla.
Son los ojos verdes en marcos de abuela trasgresora, los treinta mil pelos ciclótimicos en su cabeza, y la frialdad de veinteañera enamorada que lo hace temblar cuando lo toca.
Son por el rincón de la plaza que ahora tiene rejas, el mismo bar de barrio cada fin de semana y un par de sonrisas cómplices.

Lleno, cuando dos vidas se ensamblan.